¿Porque un profesional sanitario adecuadamente preparado es la persona adecuada al aplicar la hidroterapia de colon?

Las competencias en materia de aplicación de la hidroterapia de colon o enemas, vienen asociadas por la especialización del profesional sanitario (no exclusivamente médico) en la aplicación de esta técnica. Son profesionales que pueden aplicar sin problemas y con toda competencia legal y profesional. Tienen la formación en anatomía, fisiopatología y otros aspectos para poder abordar al paciente. Por este motivo podemos decir que es una técnica sanitaria, qué es diferente a una técnica médica, cómo sería una realizar cirugía por ejemplo. Por este motivo, en hidroterapia de colon Valencia diferentes médicos confían en nuestros servicios y derivan a sus pacientes según la patología de fondo que presentan. En caso de que lo soliciten, se realiza un informe para el médico, explicando el resultado de la hidroterapia de colon. El intrusismo profesional vendría por parte de aquellos que no teniendo titulación alguna en la rama sanitaria, se adentran en la práctica de una técnica que sobrepasa su capacidad de respuesta académica y legal legal. El respeto a la intimidad del paciente y la protección de datos en el ámbito sanitario: El respeto al pudor y la intimidad del paciente, supone tener que superar una incomodidad que se puede dar en diferentes situaciones clínicas. Desde tomar perímetros y medidas corporales, la forma de realizar una historia clínica o en este caso la aplicación de una hidroterapia de colon. En todo momento se explica la técnica, tanto antes como durante su aplicación ,sus indicaciones y contraindicaciones. El respeto por la intimidad y corporalidad es máximo. Se obtiene un consentimiento informado por parte del paciente a quién se le va a aplicar la técnica, previamente perfectamente informado. El respeto a la intimidad, privacidad y confidencialidad es total. Lo mismo sucede con la protección de sus datos personales. Para ello tenemos activado un protocolo de ley de protección de datos de carácter personal y clínico. Por tanto tanto la identidad de nuestros pacientes, como la forma de trato, están completamente protegidos por nuestro compromiso profesional. Existe confusión respecto a si es una terapia invasiva. Hay que decir que claramente no lo es y así lo recoge en su tipificación nuestro sistema sanitario, si se asimila a los enemas. No hacemos punciones ni utilizamos cánulas inyectadas directamente en venas o arterias lo cual sí que sería un sistema cerrado. El tubo digestivo por el contrario es un sistema abierto boca-ano. Ni los enemas ni la hidroterapia de colon son técnicas invasivas debido a que nuestro sistema digestivo es un sistema abierto y la técnica no es punzante. A este respecto, incluso existe jurisprudencia. Los estatutos de los auxiliares de clínica les reconocen competencias en la aplicación de enemas. Veamos algunas diferencias: Un enema consiste en introducir agua por el recto retenerla durante breve tiempo y luego evacuar. En este caso el tiempo de retención de agua es muy corto, de breves segundos, porque la tendencia natural del intestino grueso es eliminar y expeler el contenido rectal. El enema no sobrepasa el sigmoide, e implica malos olores, salpicaduras y muchas veces contaminación de la zona donde se aplica, poniendo más en riesgo de infecciones al profesional por contaminación cruzada. Este motivo de falta de capacidad de retención que se ocasiona en la aplicación de los enemas, ocasiona que en muchas situaciones de estreñimiento severo no sean suficientes para limpiar o extraer un fecaloma o masa fecal incrustada.Esto puede poner en riesgo de tener que pasar a una cirugía para esa extracción.Por este motivo no son pocos los pacientes que llaman remitidos desde los servicios de urgencias de un hospital, para poder practicar con hidroterapia de colon y evitar pasar a mayores problemas. La hidroterapia de colon es una irrigación completa del intestino grueso, desde el recto hasta el ciego. Toda la eliminación del producto fecal se canaliza mediante sondas, no aparecen olores indeseables y el tiempo de retención de agua dura hasta algunos minutos, porque la presión de entrada está controlada y el reparto de agua dentro de la víscera es homogéneo. Todo ello estimula el peristaltismo de forma más cómoda, no explosiva como en el caso de los enemas. En todo momento podemos controlar la presión que utilizamos modificar la temperatura y la entrada de caudal de agua según sea cada necesidad. Por el contrario los enemas solo pueden trabajar con la caída de agua por fuerza de gravedad. Por último diremos que un laxante se realiza mediante ingesta por vía oral e interfiere en los procesos digestivos. Genera irritación de las paredes del tubo digestivo, especialmente en el colon, crean dependencia, deshidratan y alteran el peristaltismo natural. Solo se pueden utilizar por espacios muy cortos de tiempo. En cambio sus usuarios tienden a cronificar su uso. Como se puede ver y para aclarar: la hidroterapia de colon es una técnica sanitaria, que requiere competencias y una especialización para poder ser aplicada convenientemente y extraer de ella toda la información que ofrece y que luego interpretada a nivel clínico, nos abre las puertas a poder comprender tantos problemas de salud y seguir “tirando del hilo”. Gracias a una conveniente interpretación por un profesional sanitario cualificado se pueden apreciar aspectos relacionados con problemas digestivos: la maldigestion y secreciones digestivas,  insuficiencia pancreática, alteraciones hepáticas, parasitosis, alteración de la microbiota,sangrado intestinal… Como vemos no es una técnica que cura, sino que abre las puertas a un mejor diagnóstico, previa derivación del paciente al especialista médico que requiera.

Comparte esta noticia: